Actualizado: 1 de septiembre de 2008
Estando ya acostumbrados a preparadores que nos dan modificaciones (varias de ellas salvajes) de
renombrados superautos, un fanático del poder nos presenta una versión extrema y peligrosísima del
Volkswagen Beetle denominado Rocket Car.
Según el creador de este monstruo es un carro legal, con dos motores, el de gasolina de producción
puesto en posición delantera y uno a reacción puesto en la parte trasera.
La idea es manejar legalmente con el motor de gasolina y para pasar un buen rato (y asegurándose que
ningún policía lo vea) hacer funcionar el motor a reacción y ser violentamente aplastado contra el
asiento.
Debe ser una experiencia alucinante manejarlo, aunque hay que estar un poco loco para accionar el
motor a chorro.
Fuente: make
|