Actualizado: 14 de junio de 2008
Uno de los más grandes adelantos tecnológicos que dio el automovilismo deportivo
(específicamente la Fórmula 1) a la industria automotriz durante la década de los noventa fue,
sin lugar a dudas, la suspensión activa o la suspensión inteligente.
Este sistema fue desarrollado por el equipo Williams F1 a partir de 1987, aunque Lotus ya había
dado los primeros pasos en 1985. Pero fue en 1991 donde la novedosa
suspensión adquirió mucho más fuerza, haciendo que, con la ayuda del motor Renault, Nigel
Mansell disputara el título hasta la última carrera con Ayrton Senna, en el memorable GP de
Japón. A pesar de que Williams y Mansell cayeron derrotados ante McLaren-Honda y Senna, ya se
pronosticaba a la dupla inglesa como favoritos para el próximo año. Y así fue.
En 1992, el león
británico dominó el campeonato como muy pocas veces se haya visto en los 52 años de existencia
de Fórmula 1, medio minuto por encima de sus rivales en la gran mayoría de las carreras que
ganó, 9 triunfos, 14 poles y un récord de vuelta en el GP de Francia que recién pudo batirse en
el 2001. Conquistó el título (el único de su carrera) faltando 5 carreras para terminar el
campeonato; Williams ya había logrado el título de constructores muchas carreras atrás.
Para 1993, McLaren y Benetton ya habían adoptado la suspensión activa a sus
autos y las diferencias se habían acortado, pero por mayor tecnología y potencia del motor
Renault, Prost se llevaría el campeonato en el GP de Portugal, tres carreras antes del fin de
temporada.
Ahora volvamos al sistema de suspensión activa en sí. Una suspensión común está compuesto por
amortiguadores y resortes; que ofrecen una resistencia equivalente a la fuerza del auto por
sobre el piso.
El objetivo de la suspensión es mantener el auto más estable posible; a simple
vista, tener las cuatro ruedas a la misma altura respecto al piso en cualquier situación. En
realidad las fórmulas matemáticas que rigen a las fuerzas del amortiguador y al resorte son
diferentes (relacionado a la velocidad con el amortiguador y al desplazamiento con el resorte),
pero el fin del uso de ambos son similares, ya que uno no funciona sin el otro.
Las imperfecciones de la pista y la fuerza inercial al momento de tomar una curva hacen que la
suspensión del auto nunca alcance un 100% de eficiencia, por más buena que esta suspensión sea.
Por ejemplo, cuando uno toma una curva a la derecha, la parte delantera izquierda del auto
"baja" al suelo por la presión ejercida sobre ésta, mientras que la llanta trasera derecha "se
levanta" del piso. Debido a esto el traccionamiento del coche es menor a que si tuviera las
cuatro ruedas al mismo nivel, por la menor fuerza de rozamiento que ofrece el suelo.
Lo que hace la suspensión activa es mantener las cuatro ruedas siempre al mismo nivel recibiendo
siempre la misma presión, por más imperfecta que sea la pista. ¿Cómo lo hace?
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