Actualizado: 24 de noviembre de 2008
¿Qué puede ser peor que ver un superauto destruido? Pues 18.
Todo ocurrió el 5 de noviembre pasado en la estación de Dillenburg en el estado de Hesse (Alemania),
cuando uno de los operarios del tren que transportaba los Porsches hizo una maniobra extraña y chocó
contra un tren que estaba detrás de él.
La tragedia fue inevitable: 18 superautos fueron aplastados entre los dos trenes como si fueran
acordeones.
Los daños se estiman en más de un millón de euros (más o menos millón y medio de dólares) sin
contar los trenes y las vías. Felizmente no hubo daños personales, salvo unas heridas leves del
operario del tren de los infortunados Porsches.
Hay que respirar profundo para ver estas imágenes: hasta el menos fanático de la marca alemana
no podrá negar que éstas son, por decir lo menos, dolorosas.
Fuente: bild
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